Remehibe

viernes, 21 de septiembre de 2007

Lanzando para Home



Merecido homenaje se le rindió ayer sábado, al joven pitcher nativo de Terrenate, Sonora, Oscar Rivera en Imuris, por su gran trayectoria dentro del béisbol, donde ha alcanzado un juego perfecto y un sin hit, ni carrera en la pelota de verano, militando con los Leones de Yucatán y al debutar con los Mayos de Navojoa la temporada anterior, presentó excelentes números de 8-2 y 1.51 en carreras limpias. El perfecto lo alcanzó en el primer playoff del 2055 en el Estadio Kukulcan de Mérida, el domingo 7 de Agosto, venciendo 1-0 a los Guerreros de Oaxaca, perdiendo Juan Enrique Quintanilla, que permitió jonrón en la tercera entrada de Luis “El Rayo” Arredondo. El año pasado en Veracruz, el sábado 1 de Julio, en el segundo partido de una doble cartelera, venció 8-0 a los Rojos del Aguila, en un encuentro que duró 7 entradas. Le llegaron a las bases tres, uno fue Manuel Cazarin con base en la tercera, en la quinta otra transferencia a Tony Zuñiga y Chad Meyers llegó por interferencia en la sexta.

Hasta ayer sábado en grandes ligas, contando los partidos de la Liga Nacional desde 1876, de la Liga Americana a partir de 1901 y de la Asociación Americana que funcionó entre 1882 y 1891, son en total 368,818 y solamente se han lanzando 9 juegos perfectos en temporada regular y uno en Serie Mundial. De esos nueve, solo dos han terminado con el mínimo marcador de 1-0, siendo el primero lanzado en 1908 el 2 de Octubre por el pitcher Addie Joss de los “Naps” de Cleveland en contra de los “Medias Blancas” de Chicago. El otro fue el Sábado 30 de Septiembre de 1984 en el Arlington Stadium, donde Mike Witt de California venció a los “Rangers”, cuando en la séptima Doug DeCinces anotó una carrera que fue sucia, sobre el nudillero Charlie Hough, en un juego que duró 1.49 horas. Por supuesto que el más famoso es el de Don Larsen de los “Yankees”, cuando le ganó 2-0 a los “Dodgers” de Brooklyn, el lunes 8 de Octubre de 1956, ante 64,519 aficionados en el Yankee Stadium.

El primer perfecto en el béisbol mexicano, lo lanzó Gustavo “Chato” Bello, el sábado 1 de Junio de 1946 en Minatitlán, Veracruz, cuando la Sección 10 de esa ciudad venció 5-0 a los Navieros. Ante una pobre asistencia al Parque Delta el viernes 14 de Agosto de 1953, Ramiro Cuevas de los Tecolotes de Nuevo Laredo, alcanzó el perfecto ante los Diablos Rojos del México, ganando 1-0 en duelo con Juan Conde. La carrera en la tercera con hit de Pepe Adam, robo de segunda, sacrificio de Humberto Ledezma y sencillo productor del “Grillo” Serrell, que su verdadero nombre fue William y no Barney que era apodo. Otro encuentro de ésta naturaleza y a nueve entradas, lo lanzó Horacio Piña de los Rieleros en Aguascalientes el 12 de Julio de 1978, derrotando también a los Diablos Rojos con marcador de 3-0.

En la vieja Liga de la Costa en 13 temporadas no hubo ningún perfecto. En la liga actual el primero fue Vicente Romo de los “Yaquis” el martes 5 de Enero de 1971 en el nuevo Abelardo L. Rodríguez de Guaymas, con un parque desolado, pues al comenzar el encuentro no había un solo aficionado, pues prácticamente se jugó a parque cerrado. El marcador final fue de 12-0. En el Tomas Oroz Gaytan de Obregón, Jesús Moreno de los “Cañeros”, se cubrió de gloria al lanzar un perfecto de 1-0, el jueves 19 de Octubre de 1989 en un gran duelo con Jaime Orozco. De nuevo los “Yaquis” estuvieron presentes en otro juego perfecto que lo vieron muchos aficionados en el Tomas Oroz, donde el joven de Monclova, Joakim Soria, no dejó que ningún Naranjero llegara a la primera base el sábado 9 de Diciembre del 2006, terminando el partido 6-0…Después más lanzamientos.

Correo Electrónico: alarb34@yahoo.com.mx

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hola soy Doria Isabel Gamboa Bello, nieta de Gustavo "Chato" Bello, les agradezco poder leer noticias de mi abuelo y les pediría que si tuvieran más datos o fotografías de él, pudieran hacer algunos documentales sobre su historia y de los equipos en los que participó.
Soy de Xalapa, Ver. Acá estan sus 4 hijos y les gustaría de sobremanera, que pudieran darse a conocer algunos de los triunfos de él.
Agradezco en verdad esta mención de mi abuelo.